Alimentación saludable Alimentación funcional ¿Es rico en omega-3 el pescado que consumimos en Chile?

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En nuestro país, a pesar de su larga extensión de costa, no hay datos acerca de que especies son más ricas en Omega-3, lo que hace difícil elaborar recomendaciones para la población que indiquen què tipos de pescados consumir. Un estudio determina que especies como el jurel, el bilagay y la reineta representan una fuente importante de este ácido graso.

Una gran parte de la población ha oído el termino “omega-3” y lo asocia a un nutriente saludable que contribuye a la prevención de enfermedades cardiovasculares y neurovegetativas, entre otras patologías. Omega-3 hace referencia a un grupo compuestos orgánicos que son ácidos grasos poliinsaturados (AGPI), dentro de los cuales el acido eicosapentaenoico (EPA) y el acido docosahexaenoico (DHA)) son los ms conocidos.

El consumo de pescado de origen marino contribuye al mantenimiento de un buen estado de salud y una de las razones de ello radica en su elevado contenido de EPA y DHA. El EPA contribuye principalmente al mantenimiento de la salud cardiovascular, mientras que el DHA intervienen el desarrollo y mantenimiento de la función visual y neurológica siendo su aporte vital en todas las etapas de la vida. Además, ambos AGPI son precursores de mediadores lipídicos denominados eicosanoides en el caso del EPA y docosanoides en el caso del DHA que poseen actividades antinflamatorias.

¿Cuánto es el consumo actual de pescado en Chile?

El consumo de pescado en Chile se estima entre 7 y 10 kg por persona en un año, mientras que el promedio mundial se encuentra en unos 20 kg por persona al año.

Organismos como la Agencia de EE. UU. de administración de medicamentos y alimentos (FDA) recomiendan la ingesta de unos 300 g de pescado por semana, lo que se traduce en un consumo de 15 kg de pescado por persona anual.

Expertos del INTA, laboratorios de lípidos del Instituto de los Alimentos DR Fernando Monckeberg nos dicen que considerando que todos los pescados aportan Omega-3, no todos poseen la misma cantidad y calidad de estos AGPI.

¿De que dependen la concentración de AGPI en los pescados?

El contenido de estos nutrientes depende de factores como la especie, las condiciones de captura, (si el pescado proviene de actividades pesqueras o de acuicultura), el hábitat d este animal y su alimentación.

Además, mientras la recomendación de adultos es de un consumo mínimo de entre 250 y 500 mg de EPA mas DHA diario por persona, en Chile no existe información como cubrir este requerimiento con los alimentos de origen marino que el país produce.

BILAGAY, JUREL y BLANQUILLO.

Inta realizó el análisis de diferentes especies de pescados capturados en la región de Coquimbo destinados al consumo humano. El objetivo fue cuantificar los distintos ácidos grasos en el filete de esos pescados, con especial atención al DHA y EPA, en total se estudiaron site especies: el lenguado, merluza, caballa, reineta, blanquillo, jurel y bilagay, los cuales fueron proporcionados en fresco por los pescadores.

Los resultados fueron alentadores y categóricos, comprobando que el consumo de pescado en forma de filete conlleva con un aporte importante de AGPI omega-3.

Por ejemplo, el Bilagay, el jurel y el Blanquillo aportan una cantidad considerable de EPA y DHA de mas de 300mg por cada porción de 100 g, mientras que la reineta, la merluza o el lenguado que son considerados “pascados magros” aportan entre 200 y 300 mg de DHA mas EPA por cada 100 g de filete.

Otro aspecto relevante de la investigación determino que el contenido de DHA es mayor que el EPA en la mayoría de las especies estudiadas.

Bilagay aporta 300 mg de DHA por cada 100 g de filete., cifra similar al del Jurel (280 mg de DHA). La especie que resulta con menor contenido de DHA fue el lenguado con tan solo 170 mg de DHA por 100 g de filete.

Como conclusión: el disponer de información acerca del contenido de EPA y DHA en pescado permitirá a los profesionales de la nutrición a elaborar recomendaciones de ingesta de pescado para incrementar el consumo de estos dos ácidos grasos entre la población.

Fuente INTA

Redacción Monica Alvarez

Imágenes de archivo

Editor general DR Pedro Barreda