Un plan saludable para 2016

¿Cuánto ejercicio debo hacer?

El ejercicio físico es fundamental para prevenir el sedentarismo y por tanto enfermedades como la obesidad (uno de los factores de riesgo de muchas enfermedades, incluidas las del corazón). Sin embargo, en España parece no haber aún demasiada concienciación, o al menos eso es lo que dicen los datos. 

 

Según la citada encuesta (Encuesta Europea de Salud en España, 2014), el 54,7% no realiza ejercicio físico en su tiempo de ocio. Tres de cada 10 personas de 15 y más años realizan ejercicio físico en su tiempo libre más de dos días a la semana y el 14,3% realiza ejercicio uno o dos días a la semana. 

Por su parte, y según los datos de obesidad y sobrepeso, la obesidad afecta al 16,9% de la población de 18 y más años (17,1% de los hombres y 16,7% de las mujeres) y el sobrepeso al 35,7% (43,6% de los hombres y 28,1% de las mujeres). El 52,7% de la población de más de 18 años está por encima del peso considerado como normal. Para evitar la obesidad y el sobrepeso, los médicos recomiendan llevar una alimentación sana y equilibrada y hacer ejercicio físico de forma regular. 

“Según las recomendaciones, una persona debería hacer 150 minutos semanales de ejercicio suave o moderado o 80 minutos de ejercicio intenso”, explica Silva. Pero no hay ninguna actividad física que sea mejor que otra, lo que realmente importa es que el ejercicio se practique de forma regular y continuada.  

“La actividad física se debe adecuar a cada persona. Lo recomendable, como mínimo, es caminar diariamente 30 minutos a paso ligero. El resto de actividad física se recomendará, de acuerdo a la persona”, asegura la doctora Marisa López Díaz-Ufano, coordinadora del Grupo de Trabajo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN). De hecho, son muchos los estudios que han mostrado las bondades de caminar. Incluso, la Federación Mundial del Corazón recomienda desde hace algunos años, caminar al menos durante 30 minutos al día a paso ligero. De este modo se incrementa la esperanza de vida e incluso, se reduce el riesgo cardiovascular hasta un 11%. 

“Lo mejor para la salud cardiovascular y sobre todo para pacientes que ya hayan tenido un infarto, son los ejercicios aeróbicos (caminar, montar en bicicleta etc). Hacer ejercicio intenso sin estar entrenados puede ser peligroso para el corazón”, advierte Silva. Por lo que, “si queremos hacer ejercicio intenso, es necesario hacernos antes un chequeo médico, sobre todo en personas con una cierta edad (por ejemplo mayores de 50) y en pacientes que hayan tenido ya eventos cardiovasculares”, concluye.