Nueva operación para la Obesidad

 

Trescientos pacientes la han usado en Chile, país pionero en esta técnica:
Sencilla terapia logra revertir la diabetes y hace bajar de pesoLa FDA de Estados Unidos dio luz verde para que este año se inicie un ensayo masivo de este procedimiento en ese país con el fin de darle su aprobación.

Periodista  Sebastián Urbina  Emol.cl

Nuestro país es pionero en el uso de una técnica para adelgazar que ha ido ganando terreno. Ocupa un lugar intermedio entre el tratamiento médico, con dieta y pastillas, y la opción más radical que representa la cirugía. Se trata del endobarrier, una manga de 60 centímetros de largo que con una simple endoscopía se implanta en el inicio del intestino de la persona, cubriendo parte de este.

La intervención que dura 30 minutos, permite bajar un 20% del peso en un año. Su uso en Chile se inició en forma experimental y se ha aplicado a 300 pacientes. En todo el mundo superan ya los 800.

El día 17 de octubre de 2005, el doctor Leonardo Rodríguez Grunert, cirujano digestivo del Centro Clínico de la Obesidad, instaló el primero de estos dispositivos en el país, en el Hospital Dipreca.

“En los primeros pacientes intervenidos vimos que quienes tenían diabetes tipo 2 presentaban una normalización casi inmediata de los niveles de azúcar en su sangre. Tuvimos que suspender los medicamentos que tomaban para esta enfermedad, y la glicemia se mantuvo normal”, dice el especialista.

Debido a este impacto adicional en la salud, que fue más positivo de lo esperado, este profesional publicó en 2008 sus observaciones en la revista Surgery for Obesity and Related Diseases.

Hasta tres años

Según el doctor Alex Escalona, cirujano digestivo del Centro de Tratamiento de la Obesidad de la Universidad Católica, se ha visto que esta intervención produce varios efectos positivos, similares a la cirugía conocida como bypass gástrico, en la cual se saca parte del estómago y del intestino.

 

Por ejemplo, “el endobarrier produce también una aceleración del metabolismo, es decir, aumenta el consumo energético”, explica este especialista.

Hasta ahora, este dispositivo se coloca por un máximo de un año y luego se retira en 15 minutos. Claro que después la persona tiende a recuperar peso, unos seis kilos.

“Ahora hemos probado que después de un año de retirado, podemos volver a instalarlo por otro año y ha funcionado bien”, añade Escalona. Esto permite bajar el peso que se subió, y adelgazar un poco más.

“Usarlo solo un año es una desventaja, pero en poco tiempo quizás lo usemos hasta por tres años seguidos, algo que se está estudiando en Brasil”, dice el doctor Rodríguez. Esto es importante, porque al extender su uso se refuerzan otros efectos beneficiosos como controlar la presión arterial, normalizar el colesterol y mejorar la apnea de sueño que pueden tener los pacientes obesos.

Todos estos datos, incluidos la enorme cantidad de antecedentes aportados por Chile, convencieron a la FDA, la Agencia de Alimentos y Drogas de Estados Unidos, para dar luz verde a un masivo ensayo clínico de esta técnica en más de 20 centros de salud de Estados Unidos. En este momento se están reclutando unos 500 pacientes que, tras cumplir con el tratamiento, darán el impulso final a la aprobación de esta técnica que ya se usa en gran parte de Europa, Australia y Brasil.

En nuestro país, esta terapia la suministra la Red de Salud de la U. Católica, y desde esta semana la Clínica Las Condes. También las clínicas Indisa, Reñaca, Cordillera y el Hospital del Cobre pueden acceder a ella a través del Centro Clínico de la Obesidad.

Candidato ideal

Esta técnica hoy se usa en aquellos pacientes que no quieren someterse a una cirugía, y también en quienes no pueden ir al pabellón porque tienen, por ejemplo, problemas cardiovasculares o problemas respiratorios, y no soportarían la anestesia.

Pero el paciente ideal para este procedimiento es aquel que tiene un IMC menor a 40, y con una enfermedad metabólica -como diabetes- que es difícil de controlar con medicamentos.

Incluso lo pueden usar quienes solo tienen sobrepeso, un IMC menor de 30, y con una diabetes inicial agregada.